7.13.2009

Seg cap4 UxS

Capitulo 4. Los Espada y Hueco Mundo pertenecen a Tite Kubo, Selene es mi personaje original.

Despierto, la Luna llena ilumina todo el bosque a mi alrededor con su dulce luz de plata. Mi cabello sigue de color verde, lo devuelvo a su color original. Sigo sentada sobre el nenúfar, mirando hacia el lago. Halibel está enamorada de Grimmjow, y parece que a Grimmy le gusta ella, podría ayudarla, no sé como pero, ella lo merece.

Tocan a la puerta, una rama abre. Entra Halibel, la sigue Ulquiorra, ¿que cree que hace entrando en mi habitación?

Me levanto.

-Sal de aquí Ulquiorra. Te dije antes que no volvieras a entrar, todavía no te perdono por lo que hiciste, o ¿quieres volver a caer al lago? Esta vez me aseguraré de que no salgas de ahí si intentas hacer algo.

-No te preocupes Selene, lo manda Aizen y vine para asegurarme que no vaya a intentar algo. – Halibel revela con la mirada que desde lo que le dije ayer no confía en Ulquiorra.

-Si es algo de Aizen, dime que es, pronto para que salgas de aquí – le digo a Ulquiorra.

Él parece despertar de un trance, sus ojos expresan que mi frialdad hacia él lo lastima, pero él se lo buscó.

-Aizen-sama quiere que vayas al salón del trono inmediatamente.

-¿Sabes para qué?

-No me dijo la razón, solo quiere que vayas.

Empiezo a caminar hacia ellos y salimos de mi habitación. Me volteo.

-No nos sigas Ulquiorra, sé el camino, Halibel me acompañará, hay algo de lo que quiero hablar con ella.

Veo la tristeza en sus ojos, sigo mi camino con Halibel. Ya estamos por llegar al salón de Aizen, y vemos a Grimmjow, Halibel se estremece. Llegamos hasta donde él está. Y en ese momento se da cuenta de que estamos. Al ver a Halibel se queda quieto, no se ha dado cuenta que estoy aquí.

-Halibel, ¿que haces aquí? – su voz suena nerviosa

-Voy con Selene a ver a Aizen.

En ése momento, Grimmjow repara en mi presencia.

-Oh, Halibel, no te preocupes, yo me adelanto, tal vez haya algo de lo que quieran hablar.

-Pero, ¿que hay de tu entrevista con Aizen?

-Estaré bien sola, mira, sería bueno que hablaras con Grimmjow un rato, seguro tiene algo que decirte, cuidate, nos vemos en mi habitación al rato.

Me alejo de ahí, esta vez creo que Halibel va a aceptar, sonrío para mis adentros. Toco a la puerta del salón de Aizen.

-Adelante

Entro, Aizen está sentado en su trono.

-¿Me llamaba?

-Quería discutir contigo de tu… vestimenta

-¿Que tiene?

-Bien, no es lo que nosotros aceptaríamos como uniforme.

-¿Y? – me oí altiva, maldición.

-Te tendrás que poner esto – me muestra un vestido, con hombreras color blanco, casi parece un vestido de novia.

-Con todo el respeto del mundo, señor, no me voy a poner eso.

-Tendrás que hacerlo, Selene.

Hmpf, no me gusta, si me lo pongo tendré que modificarlo.

-¿Puedo arreglarlo a mi manera?

-Por supuesto, ¿no te has dado cuenta que cada quien tiene una versión arreglada?

-¿Aunque le cambie el color?

-Claro.

Cambio mi ropa a algo parecido a el vetido que tiene Aizen en la mano. Es negro, y tiene cuello un poco amplio, parece un vestido victoriano arreglado para que se vea como la cosa esa que trae Aizen en las manos.

-¿Es aceptable?

-Ya veremos, - me responde. – puedes retirarte, Selene.

Doy media vuelta y salgo, el pasillo está vacío, no hay señales de Halibel ni Grimmjow. Voy camino a mi habitación, estoy segura que sea lo que sea que haya pasado entre ellos, Halibel va a decirme. Llego hasta mi habitación y entro. El bosque sigue igual, sin embargo el lugar esta impregnado del aura de Ulquiorra, se fue hace poco, pero eso no niega que estuvo aqui. Voy hacia el lago, me siento en le centro de la hoja de nenúfar. Tocan a la puerta.

-Adelante.

Entra Halibel, se ve emocionada.

-Y, ¿como te fue? – le pregunto.

-Grimmjow me preguntó de nuevo si quería salir con él…

-¿Y? ¿qué le dijiste?

-Pues… – se está ruborizando – le dije que sí

Sonríe, se ve tan feliz, me levanto y la abrazo.

-Bien por ti Halibel. Sé feliz con él.

-Gracias, Selene. – Se va de mi habitación.

Que bueno que estará saliendo con Grimmjow, lo merece. Me siento en el nenúfar y las lágrimas comienzan a salir de mis ojos. Te extraño Nathaniel, muchísimo.

después de mucho tiempo, aqui está el cap 4 del seguimiento.

No hay comentarios: