7.02.2009

UxS parte 12

Capitulo 12. Los Espada y Hueco Mundo pertenecen a Tite Kubo, Selene es personaje mío, Nathaniel es de alguien a quien quiero demasiado.

Me despierto, todavía no amanece, me levanto de mi cama, el rosal ha florecido, tomo una de las rosas, creo que debería ir a ver si Aizen cambia de opinión, no quisiera que Ulquiorra luchase en contra de Nathaniel, y menos por la razón que me dijo ayer. Dejo la rosa en el suelo, salgo de Aizen, toco a la puerta.

-Adelante – oigo que dice Aizen del otro lado.

Abro la puerta y entro, se ve un poco cansado, me acerco.

-¿Que se te ofrece?

-Aizen-sama, quisiera saber si podría cambiar de idea conforme a la pelea de Nathaniel hoy.

-¿Tienes algún problema con ello?

-No estoy de acuerdo en que Ulquiorra lo enfrente, señor, y quisiera saber si no hay alguien más que haya querido enfrentarlo…

-Selene, ninguno de los otros ha querido pelear en contra de Nathaniel excepto Ulquiorra, y yo estoy completamente de acuerdo en que sea entre ellos dos.

-Comprendo, pero, ¿seguro que no hay otra forma?

-Lo lamento Selene, pero no la hay. No sé tus motivos para oponerte al enfrentamiento, pero ya no hay cambios, te sugiero que vayas a descansar, te ves agotada.

-Gracias, Aizen-sama

Doy media vuelta y me voy, crei que podría hacer algo para cambiarlo, tal parece que no puedo hacer nada, ni convencer a Ulquiorra de que no es correcto, ni a Aizen de que cambie de contrincante, y no puedo decirle nada a Nathaniel sobre el enfrentamiento. Llego a mi habitación, entro, tomo de nuevo la rosa del suelo, entre mis manos se vuelve hielo,  parece hecha de cristal. Miro hacia la ventana, está empezando a amanecer, debería ir saliendo al campo de batalla. Salgo de mi habitación con la rosa helada entre mis manos, estoy preocupada, no pude convencer a Aizen, y no quiero ver la pelea, pero debo hacerlo, algo me indica que debo estar allá. Camino hacia el campo donde practiqué con Ulquiorra el ataque final. Soy la primera en llegar, me quedo ahí con la rosa congelada como intentando alumbrarme, para mí, esta rosa es como una lámpara que me indicará como mantenerme tranquila. Pasan los minutos y van llegando los Espada y Nathaniel, el último en llegar es Aizen.

-Hoy veremos si Nathaniel es digno de convertirse en el duodécimo espada. Nathaniel, Ulquiorra, ¿están listos?

Nathaniel desenvaina sus espadas y Ulquiorra se pone en posicion de ataque, se quedan viendo a los ojos un poco, como leyendo sus expresiones, creo que Nathaniel quiere leer su mente, luego`de unos momentos él empieza a reír.

-Ja, no pensé que enserio fuera verdad lo que sientes.

-¿A qué te refieres?

-Es obvio, desde que vi como mirabas a Selene, es obvio que la amas, pero ahora me doy cuenta.

-¿Qué? – el desconcierto inunda la voz de Ulquiorra - ¿Cómo puedes saber eso?

-Puedo leer la mente de alguien y ver que hay en su corazón si me concentro.

-Hmm, ¿entonces puedes leer mi mente?, vaya, que interesante, pero de todas maneras, no entiendo como sigue amándote luego de lo que le haz hecho – grita Ulquiorra, hay enojo en su voz.

-Por una simple razón, por que yo fui el primero que la amó, además cuando nos conocimos, ella y yo nos amábamos, pero siempre era peligroso estar conmigo, por eso no tenía más opción que lastimarla, así ella se alejaría de mí.

Bajo la cabeza, estoy triste por saber esto, sin embrago también tranquila, ya que al fin sé por que se alejó de mí.

-Eres un estúpido, Selene te pudo haber ayudado con eso, pero preferiste lastimarla, sabiendo cuánto te ama, pero yo te mataré, así ella no tendrá que seguir sufriendo por tu culpa. – dice Ulquiorra muy molesto. ¿Acaso soy un premio?

-Ja, entiende esto imbécil, ella es mi chica, además, ya sabía que ella podía ayudarme a controlar el demonio en mi interior, ella sólo me ama a mí, y aunque yo muera hoy, ella no te amará nunca.

Al terminar, Nathaniel levanta unas rocas del suelo desde detrás de Ulquiorra que él esquiva muy rápido, Nathaniel lanza unos rayos desde la punta de sus espadas que Ulquiorra aún así esquiva.

-Te dije que las apariencias engañan – dice Ulquiorra, aparece detrás de Nathaniel  y le da un golpe en la cara, con el que sale disparado. Puedo sentir una presencia, Nathaniel está arrodillado, gritando de dolor, y una energía oscura comienza a salir de él.

-Paren la pelea, algo malo está pasando – digo, estoy aterrada, sin esperar una señal, corro hacia Nathaniel pero esa energía cubre su cuerpo por completo y me impide acercarme, pasan unos momentos, y suena una risa, la energía comienza a disiparse.

Veo a Nathaniel, su cuerpo tiene un tono grisáceo, sus alas se volvieron más grandes y de murciélago, su cabello se ha vuelto negro, su ropa está rasgada y sus ojos son negros con las pupilas rojas, sus espadas han desaparecido, o se fusionaron con sus brazos, pues tiene unas largas garras, unos largos cuernos y sus colmillos sobresalen de su boca, sonríe. Como me había temido, el demonio ha despertado.

Justo en ése momento llega a Hueco Mundo un chico, lo he visto antes, es aquel con el que Nathaniel se fusionó hace un mes.

Seremos tres contra uno, no quisiera tener que hacerlo, sin embargo, esta… cosa ya no es Nathaniel, debo hacerlo, por él. Sé que mi técnica no es lo suficientemente fuerte, no aún, despertó muy pronto.

 

Solo nosotros tres, el amigo de Nathaniel, Ulquiorra y yo, no hay otro modo.

-Bueno, al fin pude salir, Selene, que hermosa estás, Riku, cuanto tiempo sin verte, ¿cómo está Kairi? – cínico – Sé que me divertiré mucho peleando contra ustedes.

Los tres vamos al ataque, disparo una flecha que le da en el brazo pero no le hace daño, me devuelve el tiro y esquivo, Riku usa truenos y velocidad, pero el demonio los absorbe e iguala su velocidad, Ulquiorra intenta hacer lo mismo, ir rápido hacia él, pero ahora el demonio lo esquiva y le da el mismo golpe, pero mucho más fuerte.

-Bueno, ustedes están un poco lentos  para mí, tendré que cambiar el lugar y ver que tan hábiles son.

En cuanto termina de hablar comienza a levitar, alza los brazos, todo se vuelve oscuro y aparecemos en un volcán con una plataforma. El demonio usa el campo para su beneficio, Riku también, Ulquiorra y yo somos los que más batallamos, no podemos seguirles el paso, pero ataco como puedo, lanzando flechas e intentando darle alguna estocada al demonio con la espada.

Riku logra detenerlo un poco y aprovechamos loos tres para golpearlo, al parecer no tiene un escudo que nos lo impida, por tanto logramos darle un buen golpe.

-Hmm, muy bien.

Se vuelve a elevar, y nos transporta a otro lugar, parece un gigantesco tanque de piedra lleno de agua, el demonio y Riku pueden respirar bajo el agua, pero hay algo aquí que me impide hacer que me salgan branquias, Ulquiorra tampoco puede respirar bajo el agua, así que Riku nos ayuda a mantenernos con vida aquí.

El demonio crea un torbellino al que le da la forma de un gran dragón y empieza a nadar rápidamente, atacándonos, al parecer Riku tiene la habilidad de detenerlo momentáneamente, por lo que usamos esas oportunidades para atacarlo.

-Riku, deja que los otros dos hagan algo mejor.

Nos vuelve a transportar, ésta vez es un mundo de hielo, ahora el demonio se concentra en atacar a Ulquiorra, levantando el hielo y golpeándolo con grandes bloques y cortándolo con filosas cuchillas heladas.

Deja a Ulquiorra muy lastimado, pero ahora soy yo la que lo detienecon un fuerte golpe que lo manda a tierra y Riku usa el hielo para seguir atacando, el demonio está siendo lastimado.

-Ja, me impresionan, están poniendo mucho empeño y me divierten.

Nos transporta otra vez, estamos en el aire, con un tipo de plataforma invisible.

-Veré si descubren donde termina la plataforma.

Empieza a lanzar rayos hacia nosotros, los cuales esquivamos, pero también usa las nubes para crear enormes torbellinos y levantarnos.

Riku hace lo mismo, pues tienen los mismos poderes y lo golpea una vez más junto conmigo y Ulquiorra, esta ves lo golpeamos más, intento hacer mi ataque final, concentro el poder en la hoja de mi espada, voy hacia él rápido y lo ataco, pero él se da cuenta y toma mi espada.

-Oh, tiene tu fuerza contenida, querías matarme de un sólo golpe por lo que veo, pero no lo harás.

Toma fuerte mi espada y la parte en dos, sin que se dé cuenta la reparo con mi poder.

Nos vuelve a transportar, es un campo negro, muy oscuro, no puedo ver mucho, el demonio usa esa ventaja para atacarnos por detrás, pero Riku aún así, puede pelear, parece que él sí puede ver en la oscuridad.

-Vaya Riku, estuviste entrenando mucho desde que me fui.

-Yo tengo una promesa que cumplirle a mi mejor amigo.

-Bien, creo que alguien más tiene esa promesa, – dice volteando a verme – pero eso no pasará.

Nos transporta de vuelta a Hueco Mundo, veo una gran maldad en sus ojos,  está decidido, nos va a matar.

-Ya me cansé, sus promesas no se cumplirán, los mataré de una vez por todas.

Vuela muy alto, y concentra todo su poder en sus manos, junto con el de todos los elementos. Riku vuelve a detener el ataque, pero es demasiado poderoso y no puede acercarse mucho a él.

El demonio junta sus manos y sale una luz gris, la levanta hacia el cielo y empieza a volverse blanca.

-¡Mueran!

Lanza la luz hacia nosotros como un rayo, no logramos esquivarla por completo, la luz desaparece, estoy muy malherida, Ulquiorra, está inconsiente, casi muerto y Riku aún sigue de pie, pero está muy mal, caerá en cualquier momento.

-Me impresionan, la verdad, no pensé que seguirían vivos luego de eso – voltea hacia Riku, ignorándome, es mi oportunidad, con lo que queda de mis fuerzas  concentro todo mi poder en la hoja de la espada otra vez, para lanzar el último ataque.

El demonio concentra su fuerza en el puño, dispuesto a matar a Riku.

-Ahora vez que yo siempre fui el más fuerte, ahora mue… – no termina la frase, en ese momento lo atravieso con la espada justo en su corazón, da resultado, lo detuve, una luz empieza a salir de él y se disipa dejando ver de nuevo a Nathaniel, lo malo es que  también lo dañé a él. Sin control, las lágrimas empiezan a salir.

-Lo siento, Nathaniel – digo, empezando a llorar.

-Al fin la profecía se cumplió, y podré morir en paz después de tantos años. Gracias Selene.

Con sus últimas fuerzas, acaricia mi mejilla, y tomo su mano entre las mías, con la otra mano, él toma la mano de Riku, y abandona el mundo para siempre.

Ha terminado, al fin, Ulquiorra despierta, empiezo a llorar sin importarme ya nada, no hay nada más que pueda hacer, él está muerto, ya no me queda nada.

-Ulquiorra, cumple tu promesa – le digo – mátame de  una vez.

-Pero, Selene…

-Hazlo, ya no importa nada, te lo pedí, ¿no puedes cumplir con lo que me prometiste? – volteo a verlo, me duele tanto – ¿o es que no tienes honor? Mátame ya, no voy a oponer resistencia.

Ulquiorra desenvaina su espada, miro hacia Nathaniel. Es lo mejor, ya no hay nada para mí en este mundo, ni en ningún otro. Cierro los ojos, en la base de mi cuello siento el frío acero de la espada de Ulquiorra, y el calor de mi propia sangre resbalando.

-Hazlo ya –grito.

Un poco de frío en el cuello, y ya no siento nada.

Capítulo 12 completo. Lo mejor para todos.

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