6.17.2009

Ulquiorra Schiffer x Selene of the Night parte 2

Bien, este el el segundo capitulo contado por Ulquiorra ^^, sigamos con la historia. Los Espada y Hueco Mundo pertenecen a Tite Kubo, Selene es mi personaje.

Estoy acostado mirando hacia el techo, lo que ha pasado hoy es extraño, la chica nueva, Selene, ¿es un vampiro? Creo que hasta Aizen-sama se lo cuestiona, y en la mañana que la oí llorar, o creo que la oí llorando, cuando entré a la habitación no tenía lágrimas en sus ojos ni rastro de llanto en su voz, otra vez que entré y estaba dormida, sólo le toqué el hombro y despertó mirándome fijamente a los ojos, violeta, ¿quien lo creería, tiene los ojos violetas y muy tristes además de soledad, algo en ella me hace confiar, pues cuando me dijo que toma sangre, lo creí, tal vez fueron los colmillos largos que vi cuando me lo dijo, sin embargo, es divertida, y  cerca de ella me siento… humano. Sonrió, acabo de recordar el susto de Grimmjow, interesante que pueda hacer eso, parece que la confianza de Aizen-sama en mí crece, es la segunda que me pide que vigile, aunque esta vez es distinto, no tuve que ir a buscarla, ella vino a nosotros. Quisiera saber quién es ese Nathaniel y por que Selene decía su nombre.

Oigo tocar la puerta, me levanto y abro, vaya sorpresa, es Selene, bonito cabello, como el mío, pero más largo.

-¿Que quieres? – pregunto.

-Quiero saber por que me abrazaste hace rato – me dice ella.

Maldición, no había pensado en esto, como le explico que me identifico con ella, que por eso la abrazé.

-Como te oí llorar creí que lo necesitabas.

Puedo ver en sus ojos que cree que le estoy mintiendo, justo como creí, si ahorita me pregunta…

-Entonces, ¿por qué me dijiste que sabes por qué lloré?

No puede ser, tampoco sé como explicarle eso, no puedo decirle que entiendo perfectamente su situación.

-Por que Aizen-sama nos contó la razón por la que estas aquí.

-Hmpf, Ulquiorra, no sé que pienses de mí, pero no soy idiota, sé que me estás mintiendo, puedo verlo en tus ojos, y lo sabes.

-¿Como puedes saberlo? No eres yo.

-Tu voz dice una cosa, y tus ojos otra, Ulquiorra. – dice mirándome fijamente, mantengo la mía, duramos así varios minutos, finalmente, ambos retiramos la mirada.

-Je, eres el primero que dura tanto, felicidades.

-Gracias, creo – respondo, ¿que rayos tiene que ver ese pequeño duelo con lo que estábamos hablando?

-Me voy, avísame si hay órdenes de Aizen-sama. – dice dándose la vuelta.

Cierro la puerta y vuelvo a acostarme y mirar el techo, no puedo decir que es basura, la chica es especial, y si Aizen-sama la necesita, no nos vamos a deshacer de ella hasta que lo ordene Aizen-sama.

Entra Ichimaru a mi habitación, puedo saber que es él porque siento su extraña aura.

-Aizen-sama te busca Ulquiorra.

Me levantó y voy hasta el salón del trono de Aizen-sama.

-¿Volviste de tu custodia, niñera? – oigo a Grimmjow en cuanto entro.

-No es algo que te importe – respondo.

Sigo mi camino hasta estar frente a Aizen-sama, hago una reverencia y espero.

-Enderézate Ulquiorra. – obedezco a la orden – mañana a primera hora, lleva a la vampira a la sala especial de Zayelaporro, probaremos su utilidad en el campo de batalla.

-Si, Aizen-sama – respondo y hago otra reverencia, me levanto y salgo del salón, vuelvo a mi habitación y miro por la ventana, Hueco Mundo no era así antes de que Aizen-sama llegara. Pero eso ha quedado en el pasado, ahora la luna llena ilumina las paredes del palacio “Las Noches” donde me encuentro, siento a Selene un poco familiar, como si la conociera desde hace mucho tiempo.

Es tarde, creo que me quedé dormido viendo por la ventana, voy hacia la habitación de Selene y entro, la encuentro despierta y mirando por la ventana, justo como yo estaba anoche.

-Aizen-sama te llama – le digo.

Ella voltea, y se levanta.

-Buenos días, Ulquiorra-sama – me dice.

¿Ulquiorra-sama?¿por que me llama asi? Salgo de la habitación y la espero afuera, ella sale inmediatamente y yo cierro la puerta tras ella, empiezo a caminar rumbo a la sala especial de Zayelaporro y ella me sigue, miro su perfil de reojo, no hay nada que me revele por que me llamó así antes. Seguimos el camino en silencio hasta la sala, entramos y alli están todos los espada con sus fracción, puedo adivinar la prueba que le pondrán a Selene, la miro de reojo y hay una enigmática sonrisa en sus labios rojos, la idea de una batalla la entusiasma, ¿hace cuanto que no pelea?

-Ven Selene, – dice Aizen-sama, ella se acerca. – Como tal vez ya haz adivinado, ésta es una prueba de batalla, quiero ver que tan útil nos puedes ser.

Diciendo esto, Aizen-sama se retira, y a ella se acercan los fracción de todos. Uno de ellos la ataca, ella esquiva el ataque y algo tira al fracción atacante así como a los diez que estaban cerca de él, veo un reflejo de luz en algo que sostiene la mano de Selene, la forma de su arco aparece ente mis ojos, como en cámara lenta veo que lo guarda y saca su espada, luego su espada desaparece, y varios fracción más caen, miro hacia los demás espada, todos miran atentamente, como pelea Selene, vuelvo a mirarla, sus ojos han cambiado, de iris violeta, se han vuelto totalmente negros, no hay nada de blanco en sus ojos, sin embargo su rostro sigue calmado, ha envainado la espada y sus manos han cambiado, ahora parecen garras y con ellas está destrozando a lo que queda de los fracción. Al terminar, cambia sus garras de vuelta a manos, que están cubiertas de sangre y empieza a lamerlas, supongo que ha de estar hambrienta de ver tanta sangre a su alrededor.

-Bien hecho, Selene – dice Aizen-sama - ¿ahora sí te parece de utilidad, Grimmjow?

Volteo a verlo, Grimmjow mira a Selene como si no valiera nada, siento que la sangre me empieza a hervir, que descaro de Grimmjow el pensar de ésa manera conforme a Selene.

-Ulquiorra, lleva a Selene de vuelta a su habitación hasta nuevo aviso.

-Sí, Aizen-sama. – hago una seña a Selene que ella comprende y me sigue de vuelta.

-Buena pelea – le digo sin voltear hacia ella.

-No peleé tan bien – dice ella si mirarme – hace mucho que no peleaba.

-Mejor que varios espada

-Lo dudo, estabas siguiendo cada uno de mis movimientos, Ulquiorra-sama.

Otra vez me llamó así, me siento extraño, no acostumbro que nadie me llame así. Siento ganas te protegerla, y a la vez siento que no debería. En eso llegamos a su habitación.

-Te avisaré si hay más órdenes de Aizen-sama, – digo tras dejarla frente a su puerta.

Ella asiente con la cabeza y entra a su habitación. Yo entro a la mía, esa pregunta me sigue dando vueltas en la cabeza.

Bien, hasta aquí el capitulo 2, comenten si les gusta, estoy abierta a crítica constructiva. Hasta el siguiente capítulo.

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