Esto es para un par de amigos, gracias por su critica de la historia ^^. Los Espada y Hueco Mundo pertenecen a Tite Kubo. Selene es personaje mío.
Ha pasado una semana desde que hablé con Selene por última vez, no ha salido de su habitación desde entonces, cuando paso por su puerta alcanzo oír sollozos o un poco de agua como si hubiera algo navegando en un lago ahí dentro, he pensado varias veces entrar a ver si está bien, pero recordar como me miro cuanto me dijo que me fuera… no creo que sea buena idea. Grimmjow ha estado insoportable desde entonces, siempre diciéndome que hice una tontería, que a ver cuando voy a declararme y que por que sigo tan preocupado por ella, es molesto, pero es una exteriorización de mis propios pensamientos.
Estoy en mi habitación, hay luna nueva en el cielo, tocan a la puerta. Me levanto y abro, para mi sorpresa, Halibel esta ahí.
-¿Necesitas algo?
-Tu eres cercano a Selene, ¿cierto Ulquiorra?
Es extraño de su parte, ¿desde cuando le interesa?
-Puede decirse, ¿por qué?
-Aizen, quiere saber por que no se ha presentado, la ha llamado ya tres veces y ella no aparece, ¿cuando fue la última vez que la viste?
-Hace una semana, como todos los demás.
-Me voy – da media vuelta y se detiene – ah, por cierto, Aizen quiere verla en el salon del trono ahora mismo, supongo que no te molestará darle el mensaje, ¿cierto? Grimmjow ha estado esparciendo ciertos rumores sobre ti, pero supongo que son sólo invenciones, no te imagino enamorado de ésa… ¿que raza era? ah, sí, vampira.
Intento mantener la tranquilidad ante el tono retador de Halibel, Grimmjow ha llegado demasiado lejos ahora.
-No me molesta, yo le aviso, y son solo rumores.
Halibel continua su camino, en cuanto la pierdo de vista salgo y me dirijo a la habitación de Selene, ¿responderá?¿seguirá molesta? Toco la puerta, nadie responde, vuelvo a tocar y sigo sin respuesta. Abro la puerta, extraño, en lo que hace una semana era la habitación de Selene ahora hay un bosque, sorprendente, intento verla, y al fin la encuentro después de un rato, en medio de un lago en una enorme hoja de nenúfar está sentada, su cabello es color verde y está aun mas pálida que antes, casi la confundo con una planta más de no ser, por que sus ojos violetas resplandecen en las sombras del bosque, está vestida toda de blanco, y me mira fijamente aunque con desinterés, como si mirara pero no viera. Camino hacia ella, llego a la orilla del lago, ella está en el centro y parece profundo, en eso ella se levanta y da media vuelta, dándome la espalda, empieza a caminar, con cada paso se aleja de mí, y veo que aparecen rocas para que cruce la distancia que la separa de la otra orilla del lago, las cuales van desapareciendo conforme avanza. Rodeo el lago, esperando ser más rápido que ella. Por desgracia, cuando llego al otro lado, ella ha desaparecido.
-Selene – la llamo.
-Aquí estoy – dice una voz detrás de mí, - ¿para que me buscas, Ulquiorra? – suena increíblemente calmada, como un viento tranquilo. Volteo sus ojos violeta brillante no dejan de mirarme – dudo que vuelvas a hacer un intento, después de la falta de piedad que mostraste cuando te pedí que me mataras, todavía te atreviste a decirme que me amabas, pero ahora, vienes en parte por tu propia voluntad, y por otra parte te mandaron buscarme. Dime, ¿sabes por qué Aizen quiere que vaya a verlo por cuarta vez esta semana?
Sorprendente que sepa tanto. ¿El aislamiento la volvió más perceptiva?¿Qué ha pasado aquí?
-¿Que ocurre? ¿te sorprende lo que soy ahora? No esperabas esto, ¿cierto? No, tú esperabas encontrarme llorando para consolarme un poco antes de enviarme hacia Aizen. Bueno, parece que no puedo esconderme para siempre. Vamos.
Camina y la sigo, su cabello ahora verde, se mueve con suavidad, intento alcanzarla, pero ella acelera el paso, llegamos hasta la puerta, sin tocarla, ella la abre, salimos. Comparado con la oscuridad del bosque, el blanco de los pasillos de “Las Noches” me deslumbra, intento verla, pero no puedo, cierro los ojos y los vuelvo a abrir, ella ya va muy adelantada, la alcanzo rápido, en total silencio, llegamos a las puertas del salón de Aizen-sama. Ella se detiene.
-Creo que no sería bueno que entraras, Ulquiorra. – dice mirando hacia enfrente.
Me detengo y ella entra, en efecto,justo después se oye que se cierran las puertas y algo me impide acercarme más, doy media vuelta hacia mi habitación. ¿Que pasó con la Selene que necesitaba apoyo?¿Esta escondida acaso, o es que la verdadera Selene ha salido ahora después de la muerte de Nathaniel?
-¿Por que tan pensativo, Ulquiorra?
La voz de Grimmjow me saca de mis pensamientos estando a unos pasos de mi cuarto.
-Dudo que te importe
Grimmjow sonríe, tiene algo entre manos.
-Halibel me dijo que fuiste a buscarla de parte de Aizen, ¿que le dijiste? Sabes que lo que he estado diciendo no son simples rumores, todos nosotros oímos tu “conversación” con ese tipo al inicio de la batalla, ahora todo el mundo sabe que nuestro pobre e iluso Ulquiorra está enamorado y no es correspondido. Pobre, pobre de ti, ¿qué se siente, eh?¿Qué se siente saber que la chica que amas, nunca te va a amar? – empieza a reírse, lo ignoro y sigo mi camino, llego hasta la puerta y la abro, Grimmjow hace ademan de seguirme, me volteo.
-Creo que tú sabes mejor que yo lo que me dices, Grimmjow, ¿o es mentira que Halibel te ha rechazado ya ocho veces?
Veo el desconcierto en su cara, sin esperar su respuesta, entro y cierro mi puerta. Maldito, siempre hace que me sienta así, debería pagarle de algún modo. Claro que Aizen-sama no aceptaría otra batalla entre nosotros. Mala suerte, quisiera darle un par de golpes para sacar toda la frustración que me han causado sus rumores.
Me pregunto por que habrá llamado Aizen-sama a Selene, no será por lo que paso la semana pasada, ¿o si? Tal vez sea por no haber respondido a las llamadas anteriores.
Tocan a la puerta.
-Largo Grimmjow.
-Él no está aquí, Ulquiorra – me responden.
Abro, ¿Que esta haciendo Selene aquí?
-¿Te molesta si entro?
-No, por sup0uesto que no, pasa – la dejo entrar y cierro la puerta. - ¿como te fue?
-Bastante bien, para ser franca, creí que iba a ser más duro con mis faltas, pero parece que cree que no hice nada malo. – es increíble que pueda ser tan indiferente consigo misma. – me sorprende que no me haya amonestado por las tres faltas de esta semana, por cierto, me pidió que te enviara para allá, quiere hablar contigo.
Se la la vuelta y abre la puerta, creo que podría aprovechar y abrazarla.
-Ni siquiera lo pienses, Ulquiorra, no voy a dejar que me toques, si lo intentas te va a ir muy mal – me dice antes de que haga algo. – no te preocupes, no leo tu mente, solo que ya te conozco bastante bien, adiós.
Se va y entra a su habitación. Extraño, ¿a que se debe este cambio en ella? ¿Acaso el dolor de tener que vivir sin Nathaniel y el hecho de que no cumpli mi promesa la volvieron asi? Lo dudo. Voy camino al salón de Aizen-sama.
Primer capitulo del seguimiento al final alternativo, peticion de unos amigos mios. cuidense.
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